Costa está sentado en el patio con una expresión seria cuando comienza este video. Pero no tiene idea de que sus personas favoritas están a punto de llegar. Así que, en cuanto su mamá humana menciona a sus abuelos, ese gesto serio desaparece.
El American XL Bully se pone de pie de golpe, se dirige hacia la puerta y se prepara para un saludo entusiasta. En el video compartido por @costa_del_dog, Costa pasa de verse majestuoso e imponente a estar moviendo la cola, rebotando y repartiendo besos en cuanto llegan sus abuelos.
La forma inesperada en que el perro saluda a sus abuelos demuestra que no hay nada de qué temer
El video comienza con Costa sentado fuera, con una expresión casi cómicamente seria. Luego su mamá pregunta: “¿Quién ha venido a verte, Cost?” y le da la más mínima pista de que alguien especial está por llegar. Eso es todo lo que Costa necesita. En cuanto escucha la cerradura de la puerta, se levanta. Cuando su mamá pregunta si es Nany, alargando la palabra para hacerlo aún más emocionante, Costa se dirige directamente hacia la casa.
Su abuela espera en el umbral de la puerta de vidrio con los brazos abiertos, y la cola de Costa ya va a toda velocidad antes de llegar a ella. Su mamá lo alcanza y le dice: “Saluda a Nany”, lo cual él hace con alegría. Y luego el ser peludo se dirige rápidamente para saludar a su abuelo cuando entra por la puerta principal. No hay favoritos aquí. Costa quiere a todos a la vez.
Una vez que los abuelos están dentro, la emoción continúa. Nany pregunta dónde están sus juguetes, mientras Costa inspecciona su bolso apoyando sus patas delanteras en la mesa del comedor. En el siguiente clip, su atención está por completo en el abuelo, que está sentado en la cabecera de la mesa. Costa coloca sus patas sobre sus rodillas y empieza a repartir besos dulces.
La publicación ha acumulado más de 90.000 me gusta. Un espectador bromeó en los comentarios diciendo que lo único a temer es que la enérgica cola de Costa te golpee. Otro comentó entre risas que él “no sabe a quién besar y abrazar primero”.
Esa es realmente toda la historia. Para los extraños, Costa puede parecer un perro intimidante, pero para sus abuelos es simplemente su muchacho emocionado, y su saludo conmovedor lo demuestra.