Solo unas pocas horas antes, Prince y Princessa formaban una familia, pero no sabían que sus vidas iban a cambiar por completo. Este video emotivo compartido por @ahsnewark presenta a los dos perros del refugio en el mismo día en que perdieron el único hogar que habían conocido. Ambos, pastor alemán de 4 años, habían pasado su vida como mascotas de la familia, incluso creciendo junto a niños. Ahora están aprendiendo lo que significa estar en una perrera. Es un cambio difícil, pero la esperanza es que alguien vea este video y les brinde el nuevo inicio que merecen.
Dos compañeros pasan de ser mascotas familiares a convertirse en perros de refugio tras la entrega
El video comienza fuera del refugio, mientras el personal acompaña a Prince y Princessa por la acera tras su llegada. La narración en off explica que la pareja acababa de ser entregada después de llegar en la caja trasera de una camioneta pickup, porque su familia ya no tenía tiempo para ellos. Aun así, ambos perros se mantienen cerca de los voluntarios, oliendo a su alrededor y revisando mientras exploran su entorno desconocido.
Después, la cámara se detiene en sus fichas de jaula antes de volver a seguirlos afuera. Según la narración, Prince y Princessa habían pasado los cuatro años de sus vidas como leales compañeros de la familia, compartiendo un hogar con niños, antes de que todo cambiara en un solo día.
A pesar de la confusión, ninguno de los dos perros ha perdido su naturaleza suave. Caminan bien con correa, aceptan golosinas con bocas suaves y se acercan a cada caricia en la cabeza y rasguño en las orejas que reciben. Como muchos pastores alemanes, parecen más felices cuando están cerca de las personas.
El video cierra con una simple súplica para darle a Prince y Princessa una segunda oportunidad. En poco más de medio día, la publicación ya ha obtenido más de 2,000 me gusta, con los espectadores llamándolos “perros hermosos” y esperando que pronto encuentren familias dispuestas a amarlos para siempre. Por ahora, estos dos antiguos compañeros esperan juntos, con la esperanza de que el siguiente coche que se detenga traiga a alguien que no les falle.