Los primeros segundos del video hacen que el plan parezca sencillo: mostrarle al Mastín los pasos, meterlo en la bañera y comenzar la sesión de aseo. Sin embargo, él tiene un plan muy different. Compartido por @rileyspetsalon, el clip muestra a la peluquera demostrando los pasos ella misma. Luego, con paciencia, intenta convencerlo de que se anime a seguirlos.
Él observa, vacila y, finalmente, decide que permanecer firmemente en el suelo es la mejor opción. Esto da lugar a un intercambio sorprendentemente largo, con estímulos, mantequilla de cacahuete y varios acercamientos casi exitosos, hasta que el Mastín termina pareciendo exhausto por negarse a moverse.
El Mastín intenta una y otra vez subirse a la plataforma de aseo antes de cansarse de forma hilarante
La cosa entera comienza con la demostración muy entusiasta de la peluquera al Mastín. Ella salta, señala la estación de baño e incluso le da un pulgar hacia arriba, como si una breve lección fuera a resolver el asunto. Pero no es así. Él se sienta en el suelo con una expresión desconcertada, y luego pasa tranquilamente junto a la bañera cuando tiene la oportunidad.
Una vez que la peluquera lo devuelve y lo coloca frente a los escalones, él se planta allí. Ella lo anima a avanzar, pero él da la espalda. Houston, de hecho, tiene un problema. La peluquera saca los escalones aún más lejos y le muestra exactamente qué hacer, subiéndolos ella misma antes de guiarlo hacia la bañera.
Prueba suplicar, incitar, y un poco de regaño juguetón exagerado. Finalmente, él coloca sus patas delanteras en el primer escalón, lo que parece un gran avance, hasta que se afianza y se niega a avanzar más. Luego llega la mantequilla de cacahuete, y ni siquiera eso funciona.
En un momento, él coloca sus patas delanteras sobre el suelo de la bañera, y la peluquera celebra demasiado pronto. Él retrocede de nuevo. Otro intento lo acerca casi a la meta, pero cambia de opinión en el último segundo. Su “¡Nooo!” en cámara lenta dice mucho.
Para entonces, la sesión de aseo parece haber agotado más a la peluquera que al perro. Ella intenta una última ronda, pero finalmente lo encuentra estirado por completo sobre el suelo. Su mano va a la espalda, dolorida, y el texto en pantalla dice, “Se suponía que yo iba a ser la cansada.” El video ha conseguido 19,1 mil me gusta, y con un final de “Continuará…”, es posible que esta batalla aún no haya terminado.