Perro de refugio disfruta de momentos de libertad lejos de la jaula, hasta que la realidad vuelve de golpe

12 agosto, 2026

Jenga, un cruce de terrier de tres años que ha pasado 449 días en un refugio de animales de Nueva York, por fin tiene unos momentos preciosos para poder ser un perro. Los voluntarios le permiten disfrutar de algo de tiempo fuera de su kennel. El cachorro juguetón salpica en una piscina, se revuelca en el agua y muestra esa personalidad tonta y enérgica que puede perderse fácilmente tras tanto tiempo detrás de las rejas de una jaula.

El perro del refugio vuelve a ser sí mismo durante momentos preciosos de libertad lejos de la jaula

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El video muestra a Jenga disfrutando de un descanso de su estancia en el refugio. Una vez fuera de su jaula, Jenga parece relajarse y ser más juguetón de inmediato. Se mueve alrededor de la piscina, salpica en el agua y parece absorber cada segundo de su breve escape del kennel.

El texto que aparece en el video dice: “Jenga solo quiere ser un perro”, antes de explicar que pasa alrededor de 23 horas al día en una jaula. Otro mensaje señala que simplemente poder comportarse como un perro puede convertirse en un lujo para un animal que ha pasado tanto tiempo esperando un hogar.

Para Jenga, esos pocos minutos le dan la oportunidad de jugar, explorar y divertirse. Llegó al Town of Hempstead Animal Shelter en Wantagh, Long Island, Nueva York, como un perro vagabundo en mayo de 2025. Después de más de un año en el refugio, su larga espera se ha convertido en el centro de un llamamiento urgente que pide a la gente que comparta su historia y le ayude a encontrar una familia.

El refugio describe a Jenga como un cruce de terrier con “el corazón de un cachorro.” Jenga también tiene un profundo amor por los juguetes, especialmente los juguetes de cuerda. Según su ficha en el refugio, puede entretenerse felizmente con ellos y tiene un gran entusiasmo por los juguetes. Ya conoce la orden “sentarse” y parece ansioso por aprender más.

El video conmovió a los espectadores al ver lo feliz que parecía Jenga fuera de su jaula. Una persona escribió: “¡Simplemente está amando esa piscina!” Otro comentó: “¡Se ve tan feliz fuera de su jaula!” Un espectador escribió con afecto: “Hola, niñito,” mientras otro lo elogió como un “perro hermoso.” “Jenga, ¡eres UN chico TAN precioso!”, escribió ese espectador.

Mateo Alvarado

Escribo sobre perros desde una mirada cercana, práctica y argentina. Me interesa contar historias, compartir consejos útiles y ayudar a que cada familia entienda mejor las necesidades, el comportamiento y el bienestar de su compañero de cuatro patas.