Al parecer hay un límite a la cantidad de atención que Joey, el Golden Retriever, está dispuesto a compartir. El cachorro se ve disfrutando del afecto de su mamá cuando, en cambio, ella acaricia al perro que está a su lado. La respuesta de Joey es sutil, pero notablemente oportuna, ya que su cola, que estaba moviéndose, de pronto se queda inmóvil. El momento ha dado lugar a un video divertido que da un nuevo significado a dejar que el lenguaje corporal hable por sí mismo.
El Golden Retriever deja de mover la cola cuando mamá acaricia al compañero a su lado
Un video publicado en Instagram por @joey_how_u_doinnn muestra a Joey, el Golden Retriever, descansando en la cama junto a su dueña y otro cachorro. Lo que empieza como un momento cómodo se transforma rápidamente en lo que parece una competencia silenciosa por la atención de su mamá.
En el clip, la dueña de Joey acaricia a los dos perros uno por uno, alternando entre ellos. Cada vez que acaricia a Joey, su cola se mueve felizmente mientras disfruta de la atención. Pero en cuanto su mano se desplaza hacia el perro junto a él, la cola de Joey deja de moverse.
El momento se vuelve aún más cómico cuando su dueña vuelve a dirigir la atención hacia Joey. Casi de inmediato, su cola vuelve a moverse con alegría. Luego, cuando ella devuelve su atención al otro perro, parece responder de la misma manera.
El resultado es un divertido ida y vuelta, con los cachorros pareciendo tomar turnos para mostrar su aprobación, o su desaprobación, mientras su dueña pasa de uno a otro. Sus colas casi parecen llevar la cuenta de quién recibe la atención en cada momento.
Mientras tanto, el texto añadido al video resume perfectamente el momento: “Feliz cuando mamá te acaricia a ti, no feliz cuando mamá acaricia a tu competidor — las colas lo delatan.” Aunque es imposible saber si Joey siente realmente celos, su reacción perfectamente sincronizada hace que la interpretación resulte difícil de resistir.