Snoopy ha encontrado una forma bastante divertida de entretenerse durante sus paseos: ocultarse entre los arbustos y esperar a que pase otro perro. Snoopy, un Bordoodle (cruce de Border Collie y Caniche), está escondida lo bastante lejos de la acera para vigilar, y de vez en cuando mira atrás a su humano para asegurarse de que siga allí.
Un video compartido por @its_snoopydogg captura a Snoopy en su escondite, esperando en silencio a su próxima visitante desprevenida. No hay un susto real en el clip, pero su serio montaje dice mucho. Incluso su humano admite en la leyenda: “Creo que es lo que más le gusta hacer”.
El perro se oculta entre los arbustos para sorprender a otros perros a medida que pasan
Snoopy ya está escondida cuando su humano empieza a grabar. Los arbustos cubren la mayor parte de su cuerpo, así que al principio no se ve nada, excepto la sombra de la persona que filma.
Luego Snoopy se mueve. Se pone de pie, se desplaza entre los arbustos y mira a su humano. Es casi como una revisión rápida para comprobar si todo se está documentando debidamente. Una vez que está satisfecha, su atención vuelve directamente a la acera.
Ella espera ahí, observando a la espera de que pase un perro. Unos momentos después, vuelve a mirar a su alrededor antes de acomodarse de nuevo en su escondite y continuar vigilando el camino. El texto del video explica exactamente lo que está haciendo: “POV: tu perro se esconde en los arbustos solo para asustar a los perros que pasan”.
El clip no muestra realmente a Snoopy sorprendiendo a nadie, así que no podemos ver al cachorro asustar a otros perros. Aun así, parece completamente preparada para ello. Su cuerpo está bajo, su atención está fijada en la acera, y claramente sabe dónde quiere estar.
La cuenta de Snoopy está llena de destellos de su personalidad amable y tonta. Pero este podría ser uno de sus pasatiempos más inusuales. Parece perfectamente feliz descansando entre los arbustos y esperando el momento adecuado. Mucha gente ha disfrutado del divertido video del perro, aunque no mostraba un susto real. Eso habría sido la guinda del pastel.