Perro de Refugio Abandonado Encuentra Brevemente la Felicidad, Sin Saber que Le Queda Poco Tiempo

1 septiembre, 2026

Rambo, por fin, tiene a alguien para sí mismo durante un rato, y aprovecha cada segundo al máximo. El perro de unos 40 kilos y 4 años pasa el tiempo en el patio del refugio con una voluntaria, apoyándose en ella y subiendo a su regazo. Incluso reparte besos como si eso fuera lo que debe verse cada tarde. Pero hay algo que ella sabe y que Rambo aún no: el perro del refugio tiene menos de 72 horas antes de su fecha límite de eutanasia en Carson Animal Shelter. Sin embargo, en el video compartido por @hicarsondogs, el perro del refugio continúa sonriendo, jugando y absorbiendo toda la atención.

Perro de refugio entregado juega con un humano, sin saber que está en la lista de eutanasia

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Rambo empieza jugando con la voluntaria en el patio del refugio. Está tan feliz de tener a alguien centrado solo en él que se golpea las piernas y no deja de pedir más atención. Luego se sienta a su lado y la mira con cariño antes de darle un beso en la barbilla.

Después, se sube a su regazo, esta vez con un pequeño sombrero de sol puesto, mientras ella le rasca el cuello. El texto revela lo que hace que la escena sea tan difícil de ver: en menos de 72 horas, Rambo tiene programada la eutanasia por falta de espacio. Sin embargo, él parece estar completamente ajeno a ello.

Rambo coloca la cabeza en el regazo de la voluntaria, se apoya en sus caricias y llega a hacer el tonto hasta quedarse debajo de una de sus piernas. Fuera de la jaula, corre hacia la cámara con la misma expresión de felicidad amplia que otra voluntaria describió en los comentarios.

Ella dice que Rambo suele ser uno de los últimos perros en sacar, aunque camina sorprendentemente bien con la correa para un perro de su tamaño. También lo describen como sociable, amistoso con las personas, afectuoso y muy aficionado a los besos babosos. Rambo llegó al refugio junto a sus hermanos Pantera y Canela en julio. Pantera fue eutanizado desde entonces, dejando a Rambo y Canela esperando aún encontrar una salida.

La parte más dura del video del perro del refugio llega hacia el final. Después de pasar tiempo afuera, Rambo se detiene en la entrada de su jaula y hay que guiarlo suavemente de vuelta adentro. Una vez tras la puerta de malla, él la raspa con las patas, pareciendo pedir que lo dejen salir. El video ha recibido más de 1,800 “me gusta” en menos de 10 horas desde que se publicó. Los espectadores se volcaron en los comentarios, instando a que alguien lo acoga temporalmente o lo adopte a él y a su hermana.

Mateo Alvarado

Escribo sobre perros desde una mirada cercana, práctica y argentina. Me interesa contar historias, compartir consejos útiles y ayudar a que cada familia entienda mejor las necesidades, el comportamiento y el bienestar de su compañero de cuatro patas.